
BUENOS AIRES -- Empezó y terminó como top-ten. Sin dudas, el 2009 fue un año clave en la carrera de Juan Martín del Potro, el rey de los tenistas latinoamericanos. El gigante argentino tuvo su perla dorada al conquistar nada menos que un Grand Slam, siendo el primero de la región en obtener uno de los cuatro grandes torneos en cinco temporadas. Su coronación en el US Open fue y será inolvidable. Y lo marcó para siempre.
Aún con 20 años, Del Potro hizo historia al lograr el Abierto de los Estados Unidos, siendo el primer varón argentino campeón de un Grand Slam en canchas rápidas en 30 años, desde la victoria de Guillermo Vilas en el Abierto de Australia de 1979. Acto seguido, 'La Torre de Tandil' cumplió 21 y, aunque le costó asimilar el impacto mediático tras la hazaña en Nueva York, volvió a hacer ruido al ser finalista de la Copa Masters.
Por eso, Del Potro fue la gran figura del tenis de América Latina en el 2009. Arrancó en el 9° puesto del ránking mundial y terminó 5°, la misma posición que alcanzó tras su éxito en el US Open. Es el más joven de los top-20 de la ATP, que fue en alza con el paso de la temporada, en la que además se adjudicó los certámenes de Auckland y Washington, también en canchas de cemento y al aire libre, sus preferidas.
En el año, su récord fue de 54-16, incluyendo nueve triunfos sobre colegas ubicados entre los 10 primeros del mundo. Fue dando pasos importantes, como haber llegado en Roland Garros a su primera semifinal en un Grand Slam, donde cayó ante el posterior campeón, el suizo Roger Federer, en cinco sets. Y luego accedió por primera vez a una final de un Masters 1000, cuando perdió en Montreal ante el escocés Andy Murray.
Pero aún le faltaba dar el gran golpe. Y vaya si lo consiguió en el US Open, donde aplastó al español Rafael Nadal en semis y finalmente se dio el placer de ganarle por primera ocasión a su ídolo Federer. Tuvo temple y actitud para remontar y darlo vuelta y así derrotó en cinco capítulos al N° 1 del ránking, el mismo que venía de imponerse en Roland Garros y en Wimbledon y de lograr el récord histórico de 15 títulos de Grand Slam.
Con su 1,98 metro de estatura, 'Delpo' se convirtió en el campeón de un Mayor más alto en la era abierta al profesionalismo (comenzó en 1968). Y copió a Vilas al ser los únicos hombres sudamericanos que obtuvieron el Abierto de los Estados Unidos. En los tres torneos siguientes apenas hilvanó dos victorias, hasta que aterrizó en Londres para disputar por segunda vez consecutiva la Copa Masters, que reúne a los ocho mejores del año.
Allí empezó cediendo ante Murray, se recuperó y el triunfo sobre Federer le dio con lo justo, por una mínima diferencia de un game, la chance de pasar a las semifinales. Otra situación inédita en su corta carrera. Allí se sacó de encima al sueco Robin Soderling, el gran verdugo de Nadal en París y una de las revelaciones de la temporada. Hasta que le faltó resto físico para hacerle frente al ruso Nikolay Davydenko en la definición.
Así, Del Potro vivió un 2009 memorable, que lo coronó con el premio al mejor atleta argentino del año que otorga el Círculo de Periodistas Deportivos. En total, sumó dos triunfos sobre Federer y tres contra Nadal, que le otorgan un plus especial y le marcan que va por el camino correcto. Y tuvo una altísima regularidad, al punto de que escaló al menos hasta los cuartos de final en 14 de los 18 campeonatos que disputó.
La Copa Davis (¿cuándo no?) volvió a ser un dolor de cabeza para los países latinoamericanos, con algunas excepciones. Sólo Argentina, finalista en el 2006 y el 2008, pudo arribar a cuartos. Igual, el año próximo habrá un trío en la elite del Grupo Mundial, ya que también estarán Chile y Ecuador. A la potencia albiceleste no le alcanzó con Del Potro en la visita a la República Checa.
Pese a que jugó impecable con su tenis agresivo, su sólido revés, su punzante servicio y su derecha tan mejorada, Del Potro no pudo sostener la ilusión, al no ser incluido además en el dobles, debido a la baja de David Nalbandian en esa serie. Justamente, Nalbandian, que había terminado cinco años seguidos como top-ten y en el 2008 finalizó 11°, se derrumbó por la operación de cadera que le hizo perder más de media temporada.
El ex N° 3 del mundo y campeón del Masters 2005 no pudo participar en tres Grand Slam al hilo (Roland Garros, Wimbledon y US Open) y así se quedó con un sabor muy amargo. Ahora reapareció en algunas exhibiciones y confía en regresar a la elite, donde debería estar, realmente, en el 2010. Y si se junta con Del Potro pueden hacer soñar a sus fanáticos con ganar alguna vez la tan esquiva Ensaladera de Plata.
Por ese motivo, el talentoso Nalbandian retrocedió tanto y quedó 64° en el listado mundial, siendo actualmente el 5° argentino en la ATP y el 8° sudamericano. Pensar que había arrancado el calendario ganando el certamen de Sydney, hasta que en mayo debió decir basta. En tanto, el que sigue prendido entre los grandes protagonistas es el chileno Fernando González, quien arrancó 15° en el 2009 y lo cerró siendo 11°.
Pese a su gran potencial, a su terrible fuerza, a esa derecha letal que les mete miedo a todos, 'Feña' volvió a mostrarse con altibajos y esa irregularidad no le permitió ingresar al Masters final. Sus mejores días los vivió en la primera mitad del año, con su conquista del ATP de Viña del Mar, en su país, más las semifinales de Roland Garros y de Roma. Ahora tratará de solucionar algunos conflictos y volver a la Copa Davis.
Antes de seguir con el segundo pelotón de los varones de la región, vale la pena una mención a la devaluada imagen que siguen dejando las mujeres. La última noticia fue el retiro de la argentina María Emilia Salerni, ex campeona mundial juvenil. Pero la mejor y la única top-100, más allá de su inestabilidad acostumbrada, sigue siendo su compatriota Gisela Dulko, ahora N° 36 de la clasificación de la WTA.
Fue finalista en Bogotá, sumó victorias aisladas sobre la serbia Jelena Jankovic, la bielorrusa Victoria Azarenka y la rusa María Sharapova, pero a la vez intercaló derrotas prematuras e inesperadas. Inclusive, llegó malherida al US Open, con varias caídas y escasa confianza, pero superó por primera vez la segunda rueda allí. Es más: trepó a los octavos aprovechando un cuadro accesible. Pero dilapidó todo con una derrota en la que no ganó ni un solo game.
Del resto de los tenistas, hubo un segundo lote que se destacó, en mayor o menor medida. El argentino Juan Mónaco (30°), siempre en arcilla, alcanzó tres finales más los cuartos de Roma. En el ránking lo sigue el brasileño Thomaz Bellucci (36°), quien obtuvo el ATP de Gstaad, tras atravesar la fase clasificatoria, y cerró el año llegando a semis en Estocolmo, sobre sintético y bajo techo, algo inusual para él.
Los otros ascensos más salientes fueron los de Horacio Zeballos y Pablo Cuevas. El primero (45°) es un argentino que pasó rápidamente de ganar torneos challengers a disputar el circuito grande, al punto de que fue finalista en San Petersburgo, en carpeta, donde hasta estuvo a un punto del título. En tanto, el uruguayo Cuevas (50°) avisó al arribar a semis en Hamburgo y Viña del Mar, luego de sortear las fases previas.
Más allá de que venía de capa caída, el 2009 marcó el último adiós del argentino Guillermo Coria, ex finalista de Roland Garros y 3° del planeta tenis. Y le siguieron los pasos su connacional Agustín Calleri y el peruano Luis Horna. Otros nombres de peso están cerca del retiro y así, entre impactos de toda clase, el 2009 llegó a su fin. Fue el año en el que Del Potro se consagró. Por eso, es el inobjetable abanderado latinoamericano, con todo el crédito abierto.
Gustavo Goitía es editor de ESPNdeportes.com. Es periodista especializado en tenis desde 1989, y se desempeñó como redactor en los diarios La Nación, Clarín y en el deportivo Olé, todos de Buenos Aires; además fue comentarista en el canal TyC Sports. Consulta su archivo de columnas.
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